Formación

Cursos, cursos y más cursos: No dejes de estudiar nunca

Algunas personas piensan que al culminar los estudios universitarios ya completaron su educación.

No se acercan nunca más a un salón de clases, no asisten a taller alguno ni toman cursos de especialización.

Las razones por las que lo hacen pueden ser muchas. Quizás falta de tiempo, de recursos económicos o simplemente de motivación.

Afortunadamente hoy en día existen diferentes opciones y modalidades que permiten eliminar muchos de los obstáculos que  hace algún tiempo le dificultaban en gran medida el camino a algunos.

El uso de las nuevas tecnologías y plataformas permiten entre otras cosas poder tomar cursos a distancia, sin tener que trasladarse o invertir grandes cantidades de dinero.

Esto es especialmente útil para quienes no pueden asistir a un curso presencial.

Pero lo realmente importante es permanecer formándose y desarrollando destrezas de forma continua.

¿Seguir estudiando? ¿En serio? ¿Para qué?

Estas pueden ser las preguntas que llegan a plantearse en ocasiones muchas personas que ya tienen un título universitario y que deben cumplir con ciertas obligaciones y responsabilidades que le ocupan la mayoría de su tiempo.

El motivo principal para tomar un curso es básicamente aprender y mejorar.

La formación es un factor de suma importancia en el desarrollo no solo profesional sino también personal.

La asistencia a cursos, talleres o seminarios permiten estar al día sobre las nuevas tendencias, corrientes y teorías.

El tener conocimientos actualizados en el área de desempeño aumenta el valor del trabajador, por lo que puede contar con mejores ofertas laborales, posibilidades de ascenso y reconocimiento.

Continuar formándose amplia las capacidades técnicas además de las habilidades sociales, muy importantes en el entorno de trabajo y familiar.

Dentro de la empresa, incrementa la sana competencia profesional y la productividad.

Un personal altamente calificado es capaz de afrontar satisfactoriamente situaciones en las que deben tomarse decisiones, resolver conflictos y dar soluciones inmediatas.

Este tipo de personal es el que buscan las empresas y quienes reciben las mejores ofertas.

Por otra parte, al contar con conocimientos actualizados y desarrollar constantemente nuevas destrezas, la confianza y seguridad aumentan, aumentando también la satisfacción en el trabajo, al sentirse totalmente capaz de hacer frente a los retos planteados.

Las relaciones sociales también se ven beneficiadas ya que la formación continua mejora la interacción con los semejantes al aportar habilidades sociales como la empatía, el compromiso, la autocrítica, entre otros.

Algunos ejemplos de programas de formación

Cursos de extensión: Hacen referencia a jornadas, cursos o seminarios, planteados con la idea de impartir conocimientos actualizados de un campo específico.

Cursos de actualización: Esto cursos son de mediana duración y tienen como objetivo profundizar sobre los conocimientos derivados de la investigación de la facultad a la que pertenecen. Una vez culminado, emiten certificado de participación.

Diplomado: Tiene como principal propósito el desarrollo de habilidades específicas para el desempeño profesional.

Existen muchos más tipos de cursos, no sólo orientados a la parte de competencias profesionales sino también al desarrollo personal, muy necesario en estos tiempos.

 

 

 

 

 

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